A broken bridge in a decaying Caribbean setting pointing toward a distant horizon, symbolizing unrealized freedom.

Ucronía una libertad continental castrada que pudo ser real.

De la ruina francamente expuesta y la culpa ajena

Nada mejor para evaluar que los reales efectos de la Cuba de los Castro que hacer el ejercicio de proyectar lo que PUDO HABER SIDO Y NO FUE.
Así se puede aquilatar en toda su dimensión la tragedia del pueblo cubano, y su proyección del holocausto que fue la URSS, trasplantado a su pueblo y sus efectos devastadores en toda América
La vesania con que produjo grietas, sostuvo criminales, prohijó corrupción, todo con un único objetivo, sostener el ego de Fidel Castro, aún cuando la caída del Muro de la Vergüenza exponía la igualitaria miseria, el horror de campos de exterminio de opositores, y la vejación a la libertad en toda su extensión imaginable innata al ser humano.
Veamos las causas profundas del estancamiento económico y social que padecemos a través de una ucronía, comparar lo que es y deja, con lo que pudo haber sido.

Cerrá y vamos.


En lo que va de enero de 2026, las declaraciones de Miguel Díaz-Canel han estado marcadas por un tono de confrontación externa y una admisión interna de la gravedad de la crisis, aunque sin alternativas estructurales inmediatas a la calamidad humanitaria.
Sus dichos más recientes se dividen en tres ejes principales:

El «Mea Culpa» y la responsabilidad del Partido

A principios de enero, Díaz-Canel pronunció lo que varios analistas describieron como un «mea culpa».
El mandatario afirmó que el cambio en Cuba debe comenzar «desde el Partido» y que la militancia debe sentirse responsable de «todo lo que funciona mal» en la isla.
La frase clave de este homo eructus: «Debemos sentirnos responsables de todo lo que funciona mal en Cuba».
Contexto: Estas palabras surgieron en un momento de colapso de los servicios básicos, con apagones que han dejado a millones de cubanos sin electricidad y una escasez de combustible que ha paralizado el suministro de agua.
Tensión con EE. UU. y el «Estado de Guerra» de un desarmado personaje, que a lo único que aspira es a un cadalso “suavecito”.
Tras el inicio de 2026 y ante las nuevas presiones de la administración de Donald Trump (que incluyeron advertencias sobre el corte del petróleo venezolano), el discurso de Díaz-Canel se ha vuelto, paradójicamente, más beligerante, como si estando ante el paredón, en el precipicio, diera un paso al frente.
Ante la exigencia de Trump de «llegar a un acuerdo», Díaz-Canel respondió en redes sociales que «Nadie nos dicta qué hacer» y que Cuba está dispuesta a defenderse «hasta la última gota de sangre».
Debe leerse: “NO HAY NADA QUE COMER”, y les extraeremos a los cubanos “HASTA LA ULTIMA GOTA DE SANGRE”.

Declaración de Estado de Guerra:

Tras un ataque militar en Venezuela que resultó en la muerte de 32 combatientes cubanos, el gobierno de Díaz-Canel declaró formalmente el Estado de Guerra el 18 de enero, endureciendo su retórica antiimperialista y llamando a la «unidad e invencibilidad» del pueblo.
En realidad, es un reclamo contra la inoperancia de sus custodios cubanos, una llamada al Estado desesperante, una hipócrita retórica de que el país ocupado a sangre y fuego por sus esbirros, logró independizarse de la succión parásita de la Isla.
En cuanto el llamado a la “unidad…bla, bla, bla” es la demostración que el régimen sigue estancado en la retórica castrista, y no asume que si se le libera, el PUEBLO aplastará a los tiranos.

Mensajes de «Resistencia Creativa» para 2026

Al dar la bienvenida al nuevo año, que el gobierno ha denominado el «Año del Centenario de Fidel», el mandatario de Raúl, utilizó términos que generaron indignación en sectores de la población debido a la precariedad actual:
Habló de «imposibles vencidos» en 2025 y pidió a los cubanos recibir el 2026 «peleando y más unidos que nunca».
Debe leerse: AUNQUE ESTAMOS VENCIDOS, reciban el 2026 con la esperanza de la casta unida SERÁ VENCIDA.
Insistió en que el pueblo debe seguir resistiendo, advirtiendo que «nadie espere soluciones fáciles o inmediatas» debido a la falta de recursos y al bloqueo.
O SEA, echó nafta (de la poca que queda) en la herida del pueblo cubano, clamando el último mandato que será violado: “sigan hambreados, sin luz, ni agua, pero, no dejen que nos vengan a buscar como a Maduro”.

Resumen de la situación: Mientras el discurso oficial se enfoca en la soberanía y la movilización militar, la realidad que enfrentan los cubanos —según reportes de este mismo mes— es de una escasez de medicamentos y alimentos sin precedentes, una inflación que pulveriza los salarios y un sistema energético en ruinas.
Analizaremos en los próximos capítulos de este Libro II, qué hubiera sido de Cuba y del Continente si la “revolución” en lugar de INVOLUCIÓN, hubiera sido un llamado a los cubanos de Miami a que volvieran, reconociéndole derecho a su Patria y a la libertad.

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