El caso uruguayo y los archivos desclasificados que revelan la dimensión operativa de la inteligencia del bloque comunista
Si un civil que opera como espía a sueldo del comunismo internacional le paree repudiable, ¿qué le parecería si se tratara de un miitar?
El caso uruguayo como estudio de la infiltración ideológica y operativa del bloque soviético en América Latina.
ESPÍAS CON NOMBRE Y APELLIDO
«RIFLE»
El médico y escritor español Pío Baroja afirmaba que la historia es una rama de la literatura.
En verdad, hay dos formas de escribirla.
Lo que sigue es una muestra de cómo se escribe la falsa historia, y hasta cuándo es posible sostenerla.
«En 1973, con el golpe de Estado […] Mi padre, militar de carrera […] quedó en una situación no muy feliz, no solo personalmente, sino además política, ya que era pública su decisión de respetar la constitución e inequívoca su negación cuanto a participar en una intervención militar, que como se sabe, dio origen a la muerte de miles de personas”.
«Más tarde sería arrestado, desaparecido durante dos meses, luego mantenido en prisión, luego juzgado, degradado, para, una vez finalizado ese período negro en mi tierra natal, y luego de una larga lucha de reivindicaciones, haber sido reincorporado, en situación de retiro post mortem, le fue otorgado el grado de general», escribe el dramaturgo Álvaro García de Zúñiga en su autobiografía publicada en Internet.
El literato incurre en un doble error.
Decir que el golpe de estado del 73 dio origen a la «muerte de miles de personas» es, por calificarlo de forma benigna, un disparate mayúsculo.
Ni siquiera los escribas oficiales del relato se atrevieron a concebir tamaño embuste.
El otro error es que su padre no fue arrestado por «respetar la Constitución», como veremos más adelante.
Es comprensible que un hijo quiera reivindicar la figura de su padre.
Pero, pese a que en esta posverdad en que vivimos relato mata dato, a veces la verdad emerge.
Este es uno de esos casos.
El escritor uruguayo radicado en Portugal murió en 2014.
Cuatro años después los investigadores Petrilák y Kraenski (Vladimír Petrilák y -Mauro Kraensky . La StB el brazo de la KGB en Uruguay. Montevideo, Planeta, 2018) nos revelan un mundo hasta entonces hermético.
En 2018 salen a la luz archivos del servicio secreto checoslovaco, y en ellos hay una carpeta dedicada a un agente uruguayo que recibe el sugestivo seudónimo de «Rifle» y al que se asigna el número 43849.
El agente fue reclutado por el encargado de la rezidentura de la embajada checoslovaca en Uruguay, el oficial de la StB Vlastimil Veselý, que operaba con el seudónimo de «Vlasák».
Rifle pasó información a los servicios de inteligencia checos, y, por consecuencia, a la KGB, desde 1963 hasta 1972.
En esa época el Poder Ejecutivo en Uruguay estaba a cargo del Consejo Nacional de Gobierno.
En 1967, el pueblo aprobó, en elecciones libres y democráticas, una nueva constitución.
¿Cómo podría sostenerse que estar a sueldo de un país extranjero para revelar información sobre el ejército uruguayo era luchar contra una dictadura?
¿Es eso, acaso, «el cumplimiento de su juramento de fidelidad a las instituciones democráticas», como establece la Resolución de su reparación?
El Juramento de la Bandera que todo ciudadano natural o legal debe prestar dice:
«Juráis honrar vuestra Patria, con la práctica constante de una vida digna, consagrada al ejercicio del bien para vosotros y vuestros semejantes; defender con sacrificio de vuestra vida, si fuere preciso, la Constitución y las Leyes de la República, el honor y la integridad de la Nación y sus instituciones democráticas, todo lo cual simboliza esta Bandera?».
Es claro que no es el caso.
Máxime cuando se estaba actuando precisamente al revés: apoyando a una dictadura comunista que se extendería por 74 años al costo de millones de muertos.
Rifle recibió por sus servicios, (los checos tenían todo minuciosamente anotado) 2.640 dólares, 195.920 pesos, 18.100 cigarrillos (norteamericanos, se entiende), 78 botellas de bebidas alcohólicas.
El nombre del espía lo dejamos al buen entendimiento del lector.
Solo diremos que en 2006 el gobierno de izquierda por Resolución de 26/07/2006 lo ascendió post mortem a general con retroactiviad al 01/02/1988.
El relato histórico escrito con honestidad se construye con la información de que se dispone.
Si aparecen nuevos datos, con la misma honestidad se debería corregirlo.
