Classical institutional hall with cracked columns and a solitary figure reading under dim light, symbolizing state corruption and intellectual resistance.

Corrupción de Estado y la Resistencia Intelectual de Umberto Eco

Cuando la captura institucional y el espectáculo político erosionan la democracia, la memoria y la cultura se convierten en formas activas de resistencia.

Los ejemplos de la crisis del sistema corporativo están en todos lados.
Según los datos oficiales más recientes, Estados Unidos ya ha recaudado al menos US$130.000 millones gracias a que el presidente Trump aplicó la ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, aumentando aranceles como forma de protección de los intereses corporativos nacionales.
La Corte Suprema actúo contra las decisiones unilaterales del presidente Trump de fijar esos aranceles extraordinarios como forma de alinear la geopolítica en lucha contra otros intereses corporativos fuera de EEUU.
Durante el último año, una mayoría de los jueces ha mostrado disposición a permitir que Trump avance con su agenda -particularmente en materia de inmigración y de la reestructuración del gobierno federal- incluso mientras los desafíos legales siguen su curso en el sistema judicial.
Este caso, cierra la puerta a uno de esos usos expansivos de la autoridad presidencial.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts advirtió que si se permitiera que el gobierno de Trump siguiera adelante con su agenda arancelaria, ello «reemplazaría la colaboración histórica entre el poder ejecutivo y el legislativo en materia de política comercial por una formulación de políticas presidenciales sin control».
«En consecuencia, el presidente debe mostrar ‘una autorización clara del Congreso’ para justificar su extraordinaria afirmación del poder de imponer aranceles. Él no puede hacerlo»,
Trump calificó la sentencia de la Corte Suprema de «profundamente decepcionante».
El mandatario estadounidense reaccionó cuestionando a los magistrados; alabó a los magistrados que disintieron de la sentencia, denostando a los que apoyaron la decisión diciendo que eran una «vergüenza» y calificándolos como «tontos y perros falderos».
Dijo que sentía vergüenza por «ciertos miembros del tribunal por no tener el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país»; calificó la decisión del máximo tribunal como «extraordinariamente antiestadounidense».
Firmó una orden ejecutiva por la que se impone el nuevo arancel que subirá el arancel global al 15%, con «efecto inmediato», en virtud de una ley conocida como Sección 122, que otorga la facultad de aplicar esos aranceles suplementarios durante 150 días, momento en el que el Congreso debe intervenir.

Mientras tanto en Brasil, informó Martín Aguirre en El País, se produjo el derrumbe del Banco Master, liderado por Daniel Vorcaro, empresario que surgió de los negocios de su padre con un pastor evangélico de Belo Horizonte, que se convirtió en empresario top, con aviones privados, amantes “influencers”, amigos jueces y políticos.
Fue acusado del mayor fraude financiero en la historia de Brasil al incluir como encaje bancario títulos insolventes.
Su intención era vender su Banco a uno estatal de Brasilia gracias a sus contactos políticos transfiriéndole su bomba financiera.
El caso penal es tan inmenso que la investigación recayó en el Supremo Tribunal Federal, en el juez José Antonio Días Toffoli, quien dispuso la liberación de Lula de la cárcel anulando los testimonios de los “arrepentidos” que lo sindicaban como figura clave del “Lava Jato”.
La policía descubrió que dicho magistrado tenía una íntima relación financiera con el banquero, por lo que los demás jueces lo forzaron a dejar el caso.
Además, se filtró que la esposa de otro magistrado de ese tribunal, Alexandre de Morais, había firmado un contrato millonario con el banquero poco antes de su quiebra. Justamente, De Morais, muy cercano a Lula, es el juez que metió preso a Bolsonaro, y censuró a Twitter durante meses.
“Brasil hierve con este escándalo, que explota justo en el inicio del año electoral”.

El Deber de la Memoria (El Antídoto a la Estupidez)
Eco afirmaba que el poder actual sobrevive porque borra el pasado.
Si no recordamos las promesas incumplidas o los escándalos de ayer, la corrupción de hoy nos parece «normal».
Archivar el presente: La resistencia consiste en llevar un registro mental (o escrito) de las infamias.
Un pueblo con memoria es mucho más difícil de engañar con la «impotencia simulada» de sus líderes.
La cultura como defensa: No como un adorno, sino como un escudo.
Quien conoce la historia sabe que los imperios decadentes siempre exhiben sus privilegios justo antes de caer.
El Filtro Crítico (La Dieta Informativa)
En un mundo saturado de «ruido» y noticias que encubren la corrupción, Eco sugería la decantación.
Menos es más: No se trata de consumir más información, sino de aprender a «desechar».
La resistencia empieza por negarse a participar en el circo mediático de los gobernantes-influencers.
El regreso a la fuente: Frente a la «agresividad de los incultos», la lectura profunda es un acto revolucionario.
Leer un libro difícil es, en sí mismo, un gesto de desobediencia civil contra un sistema que nos quiere distraídos y superficiales.
La «Resistencia Individual» en lo Colectivo
Eco no creía en grandes revoluciones mesiánicas (que a menudo terminan en nuevas burocracias), sino en pequeñas células de cordura:
Crear «Islas de Sentido»: Rodearse de personas que valoren la ética y el conocimiento.
Frente a una democracia inoperante, fortalecer los lazos comunitarios locales donde el Estado ha desertado.
La ironía como arma: Eco usaba el humor ácido para desarmar la solemnidad de los corruptos.
Reírse del poderoso —no de forma banal, sino señalando su ridiculez— es quitarle el aura de invencibilidad que el narco y la política buscan proyectar.
La Educación «Negativa»
Propuso que, dado que el Estado ya no educa para la libertad, el ciudadano debe aprender a leer «al revés».
Si un organismo internacional emite un comunicado costoso y vacío, la resistencia es señalar el vacío.
Si un gobierno dice que es «impotente» frente al crimen, la resistencia es analizar a quién beneficia esa supuesta debilidad.
En Resumen:
La Estrategia del Superviviente de Umberto Eco es:
ESTUDIAR para no ser parte de la “legión de idiotas”.
RECORDAR para que la impunidad no se convierta en paisaje.
DESCONFIAR de la impotencia “coreografiada” de los gobiernos.
ELEGIR calidad sobre cantidad en todos los aspectos de la vida.

Eco nos diría que, aunque el barco se esté hundiendo, mantener la elegancia intelectual y la integridad moral es la única forma de no ahogarse antes de tiempo.
Es, en esencia, negarse a ser tan estúpido como el sistema que nos rodea.
Veamos la propuesta de Alexis de Tocqueville.

Este análisis forma parte del eje temático de Orden Global y Geopolítica, dedicado al estudio estratégico de las transformaciones del orden internacional.

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