Crowned ruler seated on a throne surrounded by impoverished citizens, symbolizing concentrated and dynastic political power.

De Bajo fuego a Ortega: la revolución que terminó sin elecciones

Una escena de la película de 1983 sirve de punto de partida para observar cómo el sandinismo pasó de combatir una dictadura a construir un régimen que cierra la vía electoral.

Bajo fuego es una película norteamericana de 1983 con Nick Nolte, Joanna Cassidy, Gene Hackman y Jean- Louis Trintignant.
La historia transcurre en Managua durante la revolución sandinista que derrocó a Anastasio Somoza en 1979.
Trintignant es una especie de espía francés que colabora con el gobierno somocista.
Los otros tres son periodistas.
Hackman es asesinado por soldados del régimen mientras su amigo Nolte fotografía con un teleobjetivo las distintas instancias del crimen.
Los soldados lo persiguen y se refugia con la mujer en la casa del francés.
Cuando ingresan se encuentran con Trintignant amenazado por tres sandinistas que lo apuntan con las armas y que deciden matarlo.
Los sandinistas quieren que Nolte fotografíe el asesinato.
Pero se niega.
El francés le dice que sí, que lo haga como testimonio de cómo proceden los sandinistas, que sería una buena portada. Nolte vuelve a negarse.
Él no está allí para documentar los crímenes sandinistas.
Y he aquí a lo que queríamos llegar.
Ante la reiterada negativa, Trintignant los trata de sentimentales.
Dice: «…sentimentales que se enamoran de los poetas, y los poetas se enamoran de los marxistas, y los marxistas se enamoran de ellos mismos.
La retórica destruye al país, y al final, nos quedamos con los tiranos.
Somoza es un tirano, pero no se trata de eso. Si queremos sobrevivir tendremos una selección de tiranos.
Por defender las causas justas los poetas eligen el lado equivocado».
Ella le contesta: «Elegiste el lado equivocado».
Y recibe como respuesta «En veinte años veremos quién tiene razón».
Los sandinistas lo matan.
– – – –
De la ficción a la realidad.
Trintignant quedó corto.
No fueron veinte, sino treinta y ocho años.
Desde 2007, Nicaragua se encuentra bajo la despótica tiranía del sandinista Ortega.
Y anteriormente lo hizo entre 1985 y 1990, pero en los últimos años el régimen ha dejado de ser simplemente un gobierno autoritario con elecciones controladas.
En julio de 2026, Ortega declaró que en Nicaragua no habrá más elecciones.
La Asamblea Nacional, controlada por el sandinismo, comenzó inmediatamente a preparar las modificaciones constitucionales necesarias para llevar esa decisión a la legislación.
Ya no se trata de ganar elecciones fraudulentas o de impedir que la oposición compita: se pretende eliminar el mecanismo electoral como vía de acceso al poder.
– – – –
¡Adiós, señor de Montesquieu!
Ahora, en julio de 2026, Ortega ha propuesto elevar el mandato presidencial a siete años renovables y excluir de la participación electoral a opositores considerados vinculados con protestas o con supuestos intentos de golpe de Estado.
La propuesta está prevista para ser aprobada por la Asamblea en septiembre.
El fenómeno tiene además una característica bastante peculiar: el poder está pasando de ser partidario a ser familiar.
Ortega fue uno de los dirigentes históricos del Frente Sandinista que derrocó a Somoza en 1979.
Llegó a la presidencia mediante elecciones en 1984 y perdió el poder electoralmente en 1990.
Desde su regreso en 2007 fue eliminando progresivamente los obstáculos institucionales a su permanencia.
Ahora, el régimen tiene una estructura que permite pensar en una sucesión dentro de la propia familia, más que en una sucesión política convencional.
Además, la represión posterior a las protestas de 2018, el exilio forzado, la pérdida de nacionalidad de opositores, el cierre de medios, ONG y universidades y la persecución de sectores de la Iglesia Católica han eliminado prácticamente todo espacio autónomo de la sociedad civil.
¿Cómo pasó el sandinismo de ser una revolución contra una dictadura a convertirse en un régimen que elimina las elecciones?
La transformación no ocurrió de un día para otro.
Lo desarrollaremos la próxima nota.

Sandinismo y poder
Fin de la vía electoral
Sucesión familiar

Continuar leyendo en Orden Global y Geopolítica

Apoyá la continuidad de Perspectiva Liberal

Perspectiva Liberal es un espacio editorial independiente. Si valorás este trabajo y querés colaborar con su continuidad, podés hacerlo mediante un aporte voluntario a nuestra cuenta Prex.

Cuenta Prex: 13440

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top