Una lectura de sus ideas sobre virtud, ciudadanía, educación, democracia y el papel de la clase media en la estabilidad política.
Ahora sí, ARISTÓTELES
Continuando el desarrollo de nuestra nota anterior tomaremos algunos de sus pensamientos que nos parecen vigentes.
La política
«…lo que debe buscarse esencialmente en la vida es la virtud; pero no se está de acuerdo en el empleo que debe darse a la vida. Examinemos las dos opiniones contrarias.
De un lado, se condenan todas las funciones políticas y se sostiene que la vida de un hombre verdaderamente libre […] difiere completamente de la vida del hombre de Estado».
«…se pone, por lo contrario, la vida política por cima de toda otra, porque el que no obra no puede ejecutar actos de virtud, y la felicidad y las acciones virtuosas son cosas idénticas».
«…la desigualdad entre iguales y la disparidad entre pares son hechos contrarios a la naturaleza, y nada de lo que es contra naturaleza puede ser bueno.
Pero si hay un mortal que sea superior por su mérito, y cuyas facultades omnipotentes le impulsen sin cesar en busca del bien, éste es el que debe tomarse por guía, y al que es justo obedecer.
Sin embargo, la virtud sola no basta; es preciso, además, poder para ponerla en acción».
De las cualidades naturales que deben tener los ciudadanos de la república perfecta
«…un pueblo debe poseer a la vez inteligencia y valor, para que el legislador pueda conducirle fácilmente por el camino de la virtud».
De la educación de los hijos en la ciudad perfecta
«Los fetos sienten las impresiones de las madres que los llevan en su seno, lo mismo que los frutos de la tierra penden del suelo que los alimenta».
Pero esa afirmación del filósofo de Estagira necesita relativizarse. En efecto, a renglón seguido, establece el criterio para «distinguir los hijos que es preciso abandonar de los que hay que educar».
¿Y cuáles serían los primeros?
Los que «nazcan deformes».
En esto Aristóteles comparte el criterio de los espartanos cuya política era proveer de soldados a la milicia.
Esta eugenesia la practicaban abandonando a los considerados descartables en lugares periféricos de la ciudad.
Pero no se reduce a esto, sino que pone otra limitante que es el número de hijos y dice:
«si algunos matrimonios se hacen fecundos, traspasando los límites formalmente impuestos [por la legislación] será preciso provocar el aborto».
Aunque establece un criterio de contención para que este hecho sea considerado «criminal o inocente».
Debe realizarse «antes de que el embrión haya recibido la sensibilidad y la vida».
Eso creía Aristóteles hace 2900 años.
Hoy la ciencia tiene claro que la vida comienza con la concepción.
Y no vamos a censurar al sabio porque no lo supiera.
No obstante, en pleno siglo XXI hay muchos que quieren creer en una afirmación médica hecha más de 300 antes de Cristo.
Actitud que es claramente ideológica y anticientífica.
Otros quieren reservar el Planeta para ellos mismos y promueven agendas de «derechos» y vicios sociales.
De todos modos, Aristóteles aconseja que el hombre deje de procrear a los 50 y desde ahí, recomienda «no usar de los placeres del amor sino por motivos de salud o por consideraciones no menos graves».
De la educación durante la primera infancia
«El legislador deberá desterrar severamente de su ciudad la obscenidad en las palabras, como lo hace con cualquier otro vicio.
El que se permite decir cosas deshonestas está muy cerca de permitirse ejecutarlas, y, por tanto, debe proscribirse desde la infancia toda palabra y toda acción de este género».
«…debe alejarse de la infancia todo lo que lleve el sello de algo malo, y principalmente todo aquello que tenga que ver con el vicio o con la malevolencia».
Condiciones de la educación
«… la educación de los niños debe ser uno de los objetos principales de que debe cuidar el legislador».
«…cuanto más puras son las costumbres, tanto más se afianza el Estado».
«…es de toda evidencia que la ley debe arreglar la educación, y que ésta debe ser pública. Pero […] no están hoy todos conformes acerca de los objetos que debe abrazar, [en] lo que los jóvenes deben aprender para alcanzar la virtud y la vida más perfecta [y] a qué debe darse la preferencia, si a la educación de la inteligencia o a la del corazón.
«No se sabe si la educación ha de dirigirse exclusivamente a las cosas de utilidad real, o si debe hacerse de ella una escuela de virtud, o si ha de comprender también las cosas de puro entretenimiento.
«… pero siendo tan diversas las opiniones acerca de la esencia misma de la virtud, no debe extrañarse que lo sean».
Cosas que debe comprender la educación
«…la naturaleza misma, como he dicho muchas veces, exige de nosotros, no sólo un loable empleo de nuestra actividad, sino también un empleo noble de nuestros momentos de ocio. La naturaleza, repito, es el principio de todo. Si el trabajo y el descanso son dos cosas necesarias, el último es, sin contradicción, preferible, pero es preciso el mayor cuidado para emplearlo como conviene».
Un puesto modesto es el objeto de mis aspiraciones.
«Los Estados bien administrados son aquellos en que la clase media es más numerosa y más poderosa que las otras dos reunidas o, por lo menos, que cada una de ellas separadamente.
Es, por tanto, una gran ventaja que los ciudadanos tengan una fortuna modesta, pero suficiente para atender a todas sus necesidades». ««««
«Dondequiera que se encuentren grandes fortunas al lado de la extrema indigencia, estos dos excesos dan lugar a la demagogia absoluta, a la oligarquía pura o a la tiranía; pues la tiranía nace del seno de una demagogia desenfrenada o de una oligarquía extrema».
«Donde las fortunas regulares son numerosas, hay muchos menos disturbios y disensiones revolucionarias. Por esto también la propiedad mediana hace que las democracias sean más tranquilas y más durables […] porque aumentando el número de pobres, sin que el de las fortunas medias se aumente proporcionalmente, el Estado se corrompe y llega rápidamente a su ruina».
¿Y qué piensa sobre los políticos?
«Casi todos los legisladores […] han cometido dos errores casi iguales: primero, al conceder demasiado a los ricos, y después al engañar a las clases inferiores».
«El ejercicio de las funciones supremas exige tres cualidades: amor sincero a la constitución, gran capacidad para los negocios y una virtud y una justicia análoga al principio especial sobre que cada gobierno se funda».
«Los dos caracteres distintivos de la democracia son la soberanía del mayor número y la libertad. La igualdad es el derecho común; y esta igualdad consiste en que la voluntad de la mayoría sea soberana.
Desde entonces libertad e igualdad se confunden en la facultad que tiene cada cual de hacer lo que quiera. Este sistema es muy peligroso, porque no deben creer los ciudadanos que vivir conforme a la constitución es esclavitud, antes por el contrario, deben encontrar en ella protección y una garantía de felicidad».
Como puede observarse pese al tiempo trascurrido muchos problemas siguen siendo los mismos..
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