Del concepto coránico de Gente del Libro a la realidad de millones de cristianos sometidos a persecución, discriminación y silencio en países islámicos y regímenes totalitarios.
Cuando nos referíamos a la situación de los cristianos armenios durante el Imperio Otomano vimos que, al menos durante un tiempo, estaban organizados en millets.
Más allá de las diferencias teológicas, el Corán reconoce a los cristianos, (católicos, protestantes y ortodoxos) como «Gente del Libro».
¿Qué se entiende por «Libro»?
No es, obviamente, la Biblia en sus distintas traducciones.
Pero tampoco es exclusivamente el Corán.
Ni siquiera se trata de una fuente única.
Incluye la Torá, los Salmos y el «Injil», es decir el Evangelio que Alá habría revelado a Jesús.
Por eso judíos y cristianos, son explícitamente Gente del Libro.
Veamos las fuentes en el Corán.
Sura 3:48–51
«Y Él le enseñará la Escritura, la Sabiduría, la Torá y el Evangelio [Injil].
Y será enviado a los Hijos de Israel…».
Ciertamente Dios es mi Señor y vuestro Señor; adoradle, pues. Ése es el camino recto».
Sura 5:46–47
«E hicimos seguir sus huellas con Jesús, hijo de María, confirmando la Torá anterior a él». Y le dimos el Evangelio [Injil], en el que hay guía y luz, confirmando la Torá anterior, como guía y exhortación para los temerosos de Dios».
Sura 5:110
Aquí Dios recuerda a Jesús los dones concedidos:
«Cuando te enseñé la Escritura, la Sabiduría, la Torá y el Evangelio…».
En suma, para el islam Jesús es un profeta que adelanta un camino que
perfeccionará Mahoma.
Como Gente del Libro, judíos y cristianos tienen ciertas prerrogativas que no conceden a ateos o paganos.
De ahí, lo incomprensible que resulta, que la izquierda atea se vuelque en apoyo de los fundamentalistas islámicos.
Sin embargo, los cristianos son culpables del pecado de «shirk mayor».
Es decir, de politeísmo.
Los cristianos, al creer que Jesús es Dios o Su Hijo, están atribuyendo socios a Alá lo que configuraría, de acuerdo con esa mirada, un grave atentado contra la unicidad divina.
En torno del asunto hay todo un debate teológico sobre si este concepto de pecadores se aplica a la Gente del Libro igual que a los paganos.
Pero más allá de la discusión, ¿cuál es la realidad de estas comunidades en países islámicos?
Open Doors, es una ONG que se ocupa de relevar y documentar los elementos necesarios para aclarar este tipo de preguntas.
Un informe recientemente publicado con el sugestivo título de Lista Mundial de la Persecución, analiza el período octubre 2024 – septiembre 2025.
«Más de 388 millones de cristianos enfrentan altos niveles de persecución y discriminación por causa de su fe. Solo en los 50 países que encabezan la Lista Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas, 315 millones de cristianos enfrentan niveles muy altos o extremos de persecución y discriminación por su fe», dice el informe.
1) Corea del Norte, 2) Somalia, 3) Yemen, 4) Sudán, 5) Eritrea, 6) Siria, 7) Nigeria, 8) Pakistán 9), Libia, y 10) Irán, encabezan el listado de los cincuenta países, que vulneran seriamente la libertad religiosa.
Así, recogiendo los informes del Observatorio para la Libertad Religiosa en África se señala que, dentro de ese listado de 50, hay 14 países de África subsahariana donde viven más de «721 millones de personas, de las cuales casi la mitad se identifican como cristianos».
Si bien no todos están radicados en zonas de extrema violencia, «ninguno está del todo a salvo del impacto de estas violaciones de los derechos humanos».
Como indica el informe, el régimen comunista de Corea del Norte lo convierte en el país más peligroso del mundo para los cristianos.
El gobierno chino prohíbe la exposición o afiliación religiosa de los menores de 18 años. Una medida necesaria, dicen, «para ayudarles a establecer una visión correcta del mundo, una perspectiva de la vida y un sistema de valores, y a formar una mente sana», y por sana, entienden funcional al sistema.
Así, las regiones budistas tibetanas, como también el islam local, son objeto de severos controles por el Partido (bitterwinter.org).
En Burkina Faso «al menos 150 cristianos fueron asesinados y más de 100 iglesias o propiedades públicas cristianas» fueron destruidas por extremistas islámicos.
En Mozambique «extremistas irrumpieron en una aldea y decapitaron a cinco cristianos, acusándolos de negarse a someterse al dominio yihadista». Estos asesinatos fueron a modo de advertencia para los demás cristianos.
En Jartum, capital de Sudán, «cientos de iglesias han sufrido daños, se han interrumpido las reuniones religiosas y se ha detenido a líderes religiosos».
Vemos cuadros parecidos en Somalia, donde «la supervivencia del cristianismo depende del secreto total».
En Siria la Constitución provisional de marzo de 2025 establece la jurisprudencia del islam como la principal fuente de legislación. «Vehículos con altavoces recorren los barrios cristianos de Damasco, exhortando a los residentes a convertirse al islam», o pagar el impuesto (jizya). La presión ha obligado a los creyentes a ocultar los símbolos cristianos y a evitar cualquier manifestación pública de su fe.
Las mujeres conversas al cristianismo, si son descubiertas, se exponen a «violencia física, arresto domiciliario, matrimonio forzoso, violación o asesinato por honor».
Aunque la mayoría de los que vivimos en otras realidades, podamos hacer poco para cambiar estas tristes situaciones, al menos, tenemos el deber de no ignorarlas.
Gente del Libro y tensión teológica.
Persecución cristiana y libertad religiosa.
Silencio occidental ante una realidad incómoda.
Continuar leyendo en Orden Global y Geopolítica
Apoyá la continuidad de Perspectiva Liberal
Perspectiva Liberal es un espacio editorial independiente. Si valorás este trabajo y querés colaborar con su continuidad, podés hacerlo mediante un aporte voluntario a nuestra cuenta Prex.
Cuenta Prex: 13440

