Global night map highlighting geopolitical tensions around Iran, Ukraine and Cuba

Irán y la incoherencia estratégica de Occidente

La diferencia de trato entre Ucrania, Irán y Cuba revela contradicciones profundas en la política internacional

– La amenaza declarada y la lógica de la disuasión
– La asimetría estratégica entre conflictos
– El factor político detrás de las decisiones militares

Situación compleja…
Situación repetitiva de otras…
Que Irán es un país que ha desestabilizado al Medio Oriente desde hace mucho tiempo y que ha financiado todo tipo de grupos terroristas contra Israel, es algo que objetivamente no puede desconocerse.
Que tiene un régimen teocrático fanático tampoco, aunque no es el único Estado de la zona que coloca a la teocracia en lugar preeminente, no debe perderse de vista.
Que se ha prometido a sí mismo eliminar al Estado de Israel, cuya creación en la tradicional Palestina obedeció a la real o supuesta culpa europea —no exclusiva de Alemania— por la persecución a los judíos, es asimismo cierto.
Que ha pretendido y probablemente pretenda hacerse de armas nucleares tampoco es un secreto, aunque otros —entre ellos el propio Israel— las han conseguido sin pedirle permiso a nadie, lo que constituye otra realidad difícil de ignorar.
Ahora bien…
Que un país afirme sin ambages que pretende destruir a otro y hacerlo desaparecer —el caso de Rusia con Ucrania no es tan diferente— es algo de enorme gravedad.
No vivimos en la Edad Media cuando un principado se tragaba a un ducado, que un marquesado deglutiera a un condado o circunstancias similares, manteniendo a Europa en una situación bélica permanente. Hoy se vive otra realidad.
Sin embargo…
Mientras que Ucrania hace más de cuatro años que sufre una terrible embestida rusa y ha recibido ayuda de los países de la OTAN, ésta se ha limitado fundamentalmente a armamento defensivo y probablemente a inteligencia estratégica. Al mismo tiempo, se le ha impedido contar con determinados sistemas ofensivos.
En cambio…
En Irán las cosas han sucedido de otra manera.
Hace solo unos meses Estados Unidos golpeó duramente desde el aire instalaciones en donde muy probablemente el régimen teocrático prosiguiera con sus intentos nucleares.
Y ahora, junto con la Fuerza Aérea israelí, ha bombardeado todo lo que ha podido e incluso ha eliminado a la más alta dirigencia política del país persa.
De manera que se pueden encontrar más de siete diferencias, como se hace en algunas publicaciones para niños.
Y eso que…
Estados Unidos está comprometido con el tema de Venezuela, en donde sigue una línea bastante zigzagueante. Ni que hablar de Cuba, que difícilmente resistiría siquiera dos o tres bombas medianamente grandes sobre su empobrecido territorio, gran parte del tiempo en tinieblas.
Entonces…
¿Por qué el señor Trump no termina de una buena vez lo comenzado y no pone fin además a una dictadura de sesenta y seis años que está prácticamente en la acera de enfrente de su propio país?
Muchos latinoamericanos lo verían con buenos ojos, menos los marxistas empantanados en la década del sesenta, por supuesto.
¿Por qué?
La respuesta para quien esto escribe es una sola.
Israel.
Y más precisamente el señor Netanyahu, que tiene ciertos problemillas en su propio patio.
Y esto es realidad, no antisemitismo barato.
¿Y qué pasará…?
Dice el dicho que solo Dios lo sabe.
Pero en este caso habría que decir que solo el señor Trump lo sabe.
¿Lo sabe… o volverá a la carga por Groenlandia?
Mientras tanto…
CUBA SIGUE SIN LUZ.

Este análisis forma parte del seguimiento estratégico sobre conflictos internacionales y transformaciones del orden global desarrollado en la sección Orden Global y Geopolítica.

Para comentar, primero necesitás iniciar sesión. Si todavía no tenés cuenta, creala en un minuto y quedás habilitado para comentar.
Crear cuentaIniciar sesión

Leave a Comment

Scroll to Top